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FAMILIA

Lo que toda familia debe aprender de los Reyes Magos

 

05 de enero de 2018

SIAME

 

Hace alrededor de 2000 años vino Cristo al mundo. Dios se hizo hombre por amor. Imagina por un momento la escena: Jesús, José y María en el pesebre. El Rey de todas las naciones nace para salvarnos, y al pesebre llegan unos hombres. Estos personajes los conocemos como los Reyes Magos. Eran unos sabios de costumbres diferentes que querían ver, pero sobre todo, adorar a Cristo.

Siguieron una estrella que les mostró el camino hacia Belén. San Juan Crisóstomo escribió sobre esto: “Los magos no se pusieron en camino porque hubieran visto la estrella, sino que vieron la estrella porque se habían puesto en camino”. El Papa Francisco lo explica así: “Los magos, de este modo, expresan el retrato del hombre creyente, del hombre que tiene nostalgia de Dios; del que añora su casa, la patria celeste. Reflejan la imagen de todos los hombres que en su vida no han dejado que se les anestesie el corazón”.

Más allá de juguetes, rosca y chocolate caliente, si meditamos con el corazón, aprenderemos que la Epifanía o “manifestación” del Señor revela a Cristo al mundo. Es por esto que los Reyes Magos reconocen en el Niño Dios al Salvador. Ustedes, en familia, podrían imitar esta actitud y adorarle en el pesebre.

¿Qué es lo que podemos hacer este día en familia? Puede ser un gran momento de convivencia familiar, de compartir una rica rosca de reyes, la emoción de los regalos sorpresa y el cariño de la familia.

En medio de tantas distracciones y ruido en la vida diaria, si contemplamos esta imagen con tanto significado, ¿qué es lo que Cristo quiere manifestar a tu familia? Él llama a la puerta de tu corazón y quiere que te dejes envolver por su amor, su misericordia y su ternura. Pero también hay que aprender a escuchar su voz.

La Palabra de Dios nos enseña que los tres regalos de los Reyes Magos fueron oro, incienso y mirra (Mt. 2,11). ¿Cuáles son los tres regalos que tu familia le puede ofrecer a Cristo en el comienzo de este nuevo año? Pueden ser obras de caridad hacia nuestros hermanos más necesitados, por ejemplo. En familia podemos ir a visitar a los enfermos, donar algo de ropa a los que les falta.

Dios le ha concedido a tu familia comenzar un nuevo capítulo este año. ¿Qué puedes mejorar? ¿Qué es aquello que no puedes cambiar? ¿Qué le puedes ofrecer a Dios este año? Que tal ofrecer esos cinco minutos que te cuestan tanto trabajo cuando te levantas a llevar a tus hijos a la escuela, por ejemplo. Más aún, ¿Que puede hacer cada uno en tu familia para ser mejor? ¿Qué regalos espirituales le ofrecerían al Niño Dios?

Dios nos recuerda cada día al despertar que estamos vivos porque tenemos una misión que cumplir. Como los Reyes Magos, que a lo largo de este año nunca dejemos de seguir la luz de la estrella hacia Belén. Que no dejemos de pedirle a Dios que nos muestre el camino para ser mejores padres de familia. También, la Palabra de Dios dice: “Lo que hagan con uno de estos pequeños, a mí me lo hacen”. (Mt. 25, 40) En otras palabras, cada acto de amor y esfuerzo por tus hijos es agradable al Señor.

Antes de terminar, santa Gianna Beretta Molla es un gran ejemplo de que la santidad también se puede alcanzar en la familia. Ella fue una mujer, esposa y madre, que dio su vida por su sexto bebé debido a complicaciones en el parto. Santa Gianna escribió: “Ama a tus hijos. En ellos puedes ver al Niño Jesús. Ora mucho por ellos y ponlos todos los días bajo la protección de Santa María”.

Que este nuevo año tu familia logre todos sus propósitos y sean verdaderos testimonios de fe, esperanza y amor.

 

 

Fuente: http://www.siame.mx/

 

 

 

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